






|   > La postura ideal para una figura perfecta |
Adoptar una buena postura es clave para verte más atractiva, más esbelta y también, más joven, ya que mantener una postura correcta te proporcionará bienestar y a la vez soltura y elegancia, sin olvidar que podrás evitar y mejorar dolores de espalda o cervicales. Cabeza y cuello Bien: Barbilla ligeramente elevada levantando la cabeza y manteniendo el cuello erguido. Se consigue estirar y relajar la espalda además de que mostrarás seguridad en ti misma. Mal: Barbilla baja con la cabeza caída y cuello encorvado. Provocará tensión y dolor de cabeza y cuello. Hombros y zona superior de la espalda Bien: Hombros ligeramente echados hacia atrás y no encogidos, sin rigidez. De esa forma se endereza la columna y tórax. Brazos relajados. Mal: Hombros encogidos y echados hacia delante. Provoca que los músculos pectorales pierdan tonicidad y aumenten las molestias en los omóplatos. Espalda y vientre Bien: Pelvis algo adelantada tensando ligeramente los músculos abdominales. Conseguirás alargar y estrechar cintura evitando el encorvamiento de la espalda. Mal: Sacar vientre y a consecuencia arqueo de la espalda. Nalgas Bien: Glúteos contraídos y peso trasladado hacia delante hasta sentir el centro de gravedad sobre el eje del cuerpo. Mal: Sacar glúteos. Solo se consigue sobrecargar los lumbares y provocar molestias, dolores de espalda. Extremidades inferiores Bien: Rodillas relajadas y pies paralelos y separados un palmo. Se consigue estirar perfectamente la columna vertebral evitando tensión. Mal: Rodillas tensas y pies muy juntos o descansando el peso del cuerpo sobre una pierna. Puntas de los pies giradas hacia fuera o hacia dentro, aseguras una sobrecarga en la parte inferior de la espalda. Puesta en práctica Con el fin de acostumbrarte y adoptar una postura correcta sin esfuerzo deberás contemplar tu figura frente al espejo y corregir los fallos teniendo en cuenta los puntos anteriores. Localizados los fallos y remediados, permanece en esa postura correcta durante unos pocos segundos, después relaja para tensar de nuevo y mantenerte erguida y en la postura correcta nuevamente. Repite la secuencia varias veces al día y paulatinamente sin darte cuenta acabarás adoptando una postura correcta de forma automática sin realizar esfuerzo alguno. |







